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HABLAR

hablar“Hablar”
de Joaquín Oristrell

Con:
SERGIO PERIS-MENCHETA
ESTEFANÍA DE LOS SANTOS
MARÍA BOTTO
RAÚL ARÉVALO
MARTA ETURA
JUAN DIEGO BOTTO
ASTRID JONES
DAFNIS BALDUZ
MERCEDES SAMPIETRO
NUR LEVI
MIGUEL ANGEL MUÑOZ
CARMEN BALAGUÉ
GOYA TOLEDO
SECUN DE LA ROSA
ALEX GARCÍA
ANTONIO DE LA TORRE
MELANIE OLIVARES
PETRA MARTÍNEZ
JUAN MARGALLO
GUILLERMO PÉREZ
SARA ÁLVAREZ
JORGE ALVARIÑAS
ALMUDENA PUYO
BEA BRACERO
CLAUDIA MELO
IRENE MAQUIEIRA
JON ARRAEZ
FERNANDO SOLÍS
MARÍA PORDOY
MATEU BOSCH
MARÍA SIMÓN
JAIONE AZCONA
IAGO CLEMENTE
OLIVIA BRAVO
GETZANE MARTÍNEZ
ÍÑIGO DE LASCOITI
LUCIANO CIAGLIA
SERGIO SÁNCHEZ-MONGE

Rodada en un plano único y en continuidad HABLAR es un viaje entre el teatro y el cine que transcurre en el popular barrio de Lavapiés de Madrid, en una calurosa noche de agosto de 2014.
Durante 80 minutos y medio kilómetro de recorrido, 20 personajes en plena crisis económica, política y existencial hablan, discuten, ríen, lloran, amenazan, susurran, gritan, roban, se citan, se enfadan, se abrazan y proponen al espectador una reflexión sobre el inmenso poder de la palabra.

En el año 2003 el Centro de Nuevos Creadores dirigido por Cristina Rota, los actores Elvira Mínguez, María Botto, Javier Cámara, Juan Diego Botto y yo, emprendimos un proyecto parecido a éste. Fue LOS ABAJO FIRMANTES, basado en la obra “Comedia sin título” de Federico García Lorca, donde un grupo de teatro en gira tomaba partido en contra de la participación española en la Guerra de Irak (No a la guerra) y sufría los efectos del rechazo a esa postura y a su propia profesión.

Ese trabajo (mezcla de improvisación, control de la estructura y conexión con lo que ocurría en ese momento en la calle) se presentó en la sección Zabaltegui del Festival de San Sebastián y ganó el Premio Arte entre todas las películas de todas las secciones, facilitando su distribución en varios países. Se hizo sin ninguna ayuda, ningún acuerdo de distribución, de una manera absolutamente libre y sin otro objetivo que plantear una obra de creación compartida entre los actores, el Centro de Nuevos Creadores y el director.

Desde entonces venimos buscando el proyecto y el momento oportuno para dar cabida a un proceso todavía más ambicioso, tanto en su forma como en su contenido. De ahí surge HABLAR, una película que quiere ser un retrato robot de este tiempo que nos toca vivir. Y quiere hacerlo ofreciendo al posible espectador un conjunto de historias que se van sucediendo como si se tratara de una obra de teatro interpretada en plena calle, en movimiento.
Como si el espectador fuera montado en uno de esos coches de los parques de atracciones y pudiera ver el espectáculo de la vida hasta llegar al interior de una sala, donde los dos últimos actores interpretan un breve recital final. Y es ahí, en ese momento, cuando descubrimos el juego de que la platea está repleta de unos espectadores muy especiales, que aplauden los 80 minutos que ha durado la tensión de este larguísimo plano en directo con una emoción única e irrepetible.

Es época de crisis y desencanto, de esperanzas que se desvanecen y sueños que van quedando por el camino. Y sin embargo sabemos por experiencia vital de nuestro proyecto pedagógico que suelen ser estos momentos cuando se multiplican las ideas de quienes no se quieren dejar aplastar por el desasosiego y deciden dar batalla.

En diferentes épocas, las artes escénicas, especialmente el teatro, han sido enaltecidas o rebajadas según los juicios que nacían o nacen de diferentes políticas de Estado o ausencia de las mismas. También de crisis políticas, económicas, de valores, etc.

Pero en nuestro caso sabemos que crisis también significa tránsito o cambio y es en esta situación de transformación y movimiento, cuando se hace imprescindible ayudar a canalizar talentos, sensibilidades, pensamientos diferentes que se reúnan frente una tarea común: la de crear, difundir, explorar e investigar sobre las disciplinas que tanto amamos y que exigen lucha y compromiso. Seguir viviendo gracias a la pasión de los artistas que a la vez que nutren la sensibilidad de los pueblos se alimentan de ella.

En este contexto de un IVA cultural al 21% y un asfixiante y difamador discurso contra toda acción cultural “Hablar” surge como un soplo de aire fresco, la oportunidad de reunir a nombres ya conocidos del panorama artístico local con jóvenes que recién han terminado en nuestra Escuela e, incluso, otros muchos y muchas que siguen formándose con nosotros.

“Hablar” surge de la necesidad de no esperar una llamada. “Si no hay trabajo, vamos a inventarlo”, porque desde la Escuela Cristina Rota consideramos que es fundamental poder abrir una puerta, a la salida profesional de nuestro alumnado.

Así nacieron también en años anteriores producciones cinematográficas como “Sin vergüenza” (2001), en lo que fue el debut de Marta Etura, Dani Martín, Cecilia Freire o Nacho Casalvaque, entre otros. O años después con “Los Abajo firmantes” (2003), donde debutara el hoy consagrado Raúl Arévalo, y compartiera escena con Juan Diego Botto, María Botto, Elvira Mínguez o Javier Cámara.

O decenas de producciones teatrales que siempre, sin excepción, han tenido como protagonistas a ex alumnos y alumnas o a quienes aún estaban en ese maravilloso camino de la formación dentro de las paredes de nuestra Escuela. Este mismo año “Lo que no te digo” con Nur Levi, “Killing Paquito” con Almudena Puyo y Beatríz Bracero o ahora trabajando en la producción de “Entre tu deseo y el mío”, con María Botto y uno de los diplomados de 2014, Mateu Bosch.

Esta es una de las características distintivas de nuestra Escuela, la permanente intención de promocionar a las nuevas actrices y actores, de poder juntarles con otras y otros que pasaron por la misma incertidumbre, y así poder paliar ese abismo que siempre representa el final de una etapa y la necesidad de salir al mercado laboral.

Vivimos tiempos especialmente difíciles y deseamos hacer de la precariedad del sector un valor, un antídoto contra la apatía, una forma de enfrentar el mundo, de modificarlo.

Tenemos una generación activa. La fuerza de la juventud como estandarte de cambio.

Procuramos generar canales expresivos que permiten dinamizar las pasiones y encaminar a través del arte el compromiso solidario.

Formamos actrices y actores, pero por sobre todas las cosas, personas que hagan de la interpretación una auténtica herramienta de cambio social.

 

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