620 59 03 16   info@mariadiaz.eu

LAS PELADAS

Las ansiadas producciones presenta “Las peladas” (soledad de ausencia) de David Roldán-Oru

Existen mucha formas de abuso y represión. Ellas las sufrieron todas

“Las peladas” es un homenaje a las mujeres que fueron rapadas de cabeza y cejas, paseadas desnudas por los pueblos y obligadas a tomar aceite de ricino, en el mejor de los casos, por ser esposas, madres o hijas de presuntos rojos.

“Es el amor y no la ira lo que remueve la tierra y sana las heridas”

“Las peladas” es un viaje de ida y vuelta entre dos mundos paralelos separados en el tiempo y unidos en la memoria.

Es una mirada tierna a la vejez y lo que trae cogidito de la mano cuando llega y no se la ve venir. Son los recuerdos, las heridas, las dolamas del cuerpo y de la vida, lo que no se dijo, la mala leche, la costumbre, el miedo, el amor, la muerte… Es un volver al pasado desde el presente, porque antes que existiera el tiempo de ahora, hubo un tiempo tan real, que supera a cualquier ficción.

“Las peladas” son mi abuela y su omnipresencia en casa en silencio, siempre inmóvil, siempre de luto…y siempre en soledad. Son España, mi Padre, Antonio Machín, Buero Vallejo, Valle Inclán y Micomicón.

¿Qué hace de un pueblo su identidad?

Benito es un anciano que ha regresado a su tierra desde muy lejos con una linterna antigua, una pensión vitalicia y un secreto en el corazón que le atraviesa las entrañas. Ahora vive en la habitación de una residencia de mayores que se costea con su paga. La nueva enfermera y la directora de la institución religiosa, Rocío y Sor Inés, atienden sus necesidades y se ocupan de que no le falte de nada.

Pero a Benito le sobran las atenciones y le falta mucho valor, porque le invade un miedo tan antiguo y recóndito, que por las noches habla y ve lo que calla y otorga por el día.

Dirección: David Roldán-Oru

Con
Sofía Cano
Laura Garmo
Alfonso Rodríguez

Si nada nos salva de la muerte, que el amor nos salve de la vida

 

La crítica ha dicho:

Un testimonial que debería figurar de manera estable en una sala dedicada exclusivamente a textos relacionados con la guerra civil, abarcando precuelas y las largas secuelas de posguerra.
Los personajes se encuadran en el teatro costumbrista y sus tres intérpretes ofrecen composiciones austeras, muy logradas, tanto en la fresca simpatía de la enfermera (Sofía Gano), la estoica disciplina de una monja severísima y una compañera adorable (ambos personajes a cargo de Laura Garmo), y el esfuerzo de envejecer entre tinieblas, alucinado y doliente Benito, a cargo de Alfonso Rodríguez.

El espacio sonoro tiene especial importancia, ya que ofrece una atmósfera histórica clave (estremece la voz estridente de Manuel Fraga). La escenografía y la iluminación conforman la precisa creación de un ambiente lúgubre que va convirtiéndose en ideológicamente radiante.

Horacio Otheguy Riveira. Culturamas

En Las peladas confluyen el vocabulario popular fidedigno y la expresiva sintaxis del anciano, encarnado sin caracterización por Alfonso Rodríguez, actor joven proteico; el naturalismo de algunas escenas, que sería del agrado de Zola redivivo; un aliento dramático jondo, una dramaturgia musical vertebradora y la iluminación tenue, anaranjada, hermana del virado fotográfico en sepia, ideada por Roldán para darle impronta documental a su puesta en escena.

Javier Vallejo. El País
Descargar dossier de prensa

 

VÍDEO